Trastos Revueltos
lunes, 2 de enero de 2012
Fin de año.
Vestido cortos, camisas rotas, culos al viento, frescor bajo la ropa, calzoncillos manchados de aquí y allá, ilusiones marchitas en busca de otra ciudad. Esperanzas de una noche, ruido, droga y rock and roll. Vida, chispa, magia, vuelves a sonreír, ¿volverás a ver el sol? Ríes, gritas, subes y bajas, te rasgas la falda y rompes el sostén, sonrisas a media asta, lenguas perdidas en babas, te quitas las bragas, te sientes ajena a un mundo irreal, ruido y más ruido, te envuelves en su piel, muerdes y lloras, te atas a él. Dominante, dominada, cierras los ojos y ..¿dónde estás esta vez? Te has perdido en busca de ilusiones falsas, de amores de barra y de cuartos de hotel. ¿Quién eres? ¿Quién eres? Encuéntrate.
martes, 8 de noviembre de 2011
Lo peor (26/04/2010)
Lo peor es cuando se te cae un vaso de cristal al suelo y mientras intentas recogerlo todo antes de que nadie se dé cuenta, pasan tus primos corriendo y pisotean lo pocos grandes trozos en los que se habia convertido tu preciado vasito, y tú, inmediatamente sigues reuniendo pedacitos, no quieres k el estropicio crezca más y,es entonces cuando pasa tu madre hablando por telefono y sigue crujiendo el suelo, y cuando te das cuenta, es imposible recomponer ese vasito, hay tantos trozos que no eres capaz de encontrarlos todos, de pegarlos todos, y no te rindes y sigues erre que erre, y coges superglú y los intentas pegar con fiso, y lo llevas a que lo arreglen a una cristalería, pero ellos sólo te pueden ofrecer venderte uno nuevo.
Y tú qué haces?, te acabas resignando, tu vasito se ha roto, lo han roto, y no puedes arreglarlo, no importa cuanto lo intentes, siempre viene alguien y lo pisotea, pisotea alguna parte de él.
Y entonces te das cuenta de que la única posibilidad es que dejes de llorar, lo aceptes cuanto antes, y o bien te resignes o compres uno nuevo. Al fin y al cabo hay infinifad de vasos en el mundo...
Qué pena que no tengamos infinidad de corazones, qué pena que cuando se parte el tuyo no podamos cangearlo por uno nuevo.
Y tú qué haces?, te acabas resignando, tu vasito se ha roto, lo han roto, y no puedes arreglarlo, no importa cuanto lo intentes, siempre viene alguien y lo pisotea, pisotea alguna parte de él.
Y entonces te das cuenta de que la única posibilidad es que dejes de llorar, lo aceptes cuanto antes, y o bien te resignes o compres uno nuevo. Al fin y al cabo hay infinifad de vasos en el mundo...
Qué pena que no tengamos infinidad de corazones, qué pena que cuando se parte el tuyo no podamos cangearlo por uno nuevo.
Cuando follar es suficiente y cuando no lo es.
Mírame a los ojos. Déjame hipnotizarme con su luz. Recógeme el pelo detrás de la oreja y susúrrame, susúrrame al oído todo lo que haremos esta noche. Ámame, fóllame, ríete conmigo, relame mis besos y hazme el amor. Muérdeme, tócame, suda conmigo. Abrázame cuando despierte, follemos otra vez. Déjame que sueñe con tu olor, acuéstate junto a mí y háblame bajito, dame besitos en la nariz, cosquilleemos un ratito bajo el sol que se cuela por las persianas. Sonríeme, quiero que seas feliz conmigo. Luego vístete despacio, que yo no tengo prisa, vete, vuelve, ven, como quieras. No pongo inconvenientes, tengo mi horario disponible siempre para ti, sólo una condición: no me mientas, lo noto, lo huelo, huelo el sabor del dolor. No me digas que me quieres, ni mucho menos que será para siempre. Sólo quiéreme.
lunes, 25 de julio de 2011
Marioneta.
Cuando tu presencia no sea mi mayor aspiración cada mañana
Cuando tu amor no sea mi mayor deseo cada día
Cuando mi corazón deje de martirizarse por tus dudas
Cuando la ausencia de tus labios no me cause tanta sed
Cuando aprenda a lamerme sola tus heridas
Cuando verte sonreír no sea mi único sueño
Cuando consiga aparcar tus sentimientos para ser un poco feliz
Cuando tu despedida no me provoque tanta pena
Cuando mis lágrimas dejen de ser tan amargas
Cuando me brille de nuevo el sol interior que poco a poco he dejado que me apagues
Cuando tus recuerdos no me desgarren tanto el corazón
Cuando la coraza de mi vida la reconstruya de nuevo
Cuando aprenda a verme con ojos realistas
Cuando sea yo la que mande en mi vida
Entonces, tendrás que buscarte otra marioneta.
La vida como un remolino.
La vida, a veces, nos sumerge en un intenso remolino de aguas sucias.
No es posible salir airoso de él, la solución no es huir, nadar en la dirección opuesta al remolino sólo provocará que nos ahoguemos antes. Salir corriendo, no afrontar cuánto temes, no tomar las decisiones precisas y necesarias, sólo provocará que se acumulen cada vez más y más los asuntos pendientes que no te permiten seguir con tu vida, que te oprimen el corazón con cada paso, que no te dejan ser feliz.
Dejarse llevar por el remolino tampoco es una opción.
El agua arrastra hierbajos, tierra, troncos, ramas, suciedad… todo esto sólo conseguirá ahogarnos.
Ahogarte, entre toda la basura que se va apoderando, poco a poco, de tu vida, o lo que de ella queda. Dejarse llevar por los problemas, consumirse, sucumbir al malestar, no buscar una salida, abandonarse… entregando tu vida a un destino que no existe, al destino que tú escogiste.
Dejar que un remolino, espontáneo, curioso e inoportuno decida por ti es la manera más cómoda e inmadura de reaccionar.
Cuanto debemos hacer es continuar el sendero de nuestro remolino, no abatirnos y dejarnos arrastrar, sino nadar en el sentido de los problemas, tarde o temprano nuestro propio remolino nos vomitará asqueado de la asombrosa fuerza de voluntad que habremos conseguido.
La fuerza centrífuga, o lo que aquí es lo mismo, la energía, vitalidad, empeño y ganas con que enfrentemos cada uno de los retos, cada una de las decisiones, cada problema, cada ilusión y cada desengaño, serán nuestras armas para combatir el peso de una carga que no nos corresponde, una carga innecesaria que sólo cubre de polvo al corazón y lo convierte en un órgano abatido, tibio de desesperanza.
Será nuestra entereza, nuestro deseo innato por ser mínimamente felices en una sociedad que se pudre por momentos.
Porque nadie está obligado a llenar su alma, su corazón, su interior, su vida, su mundo o como quiera que lo llame, con el peso del odio, el rencor, el arrepentimiento o la culpa.
No estamos obligados a condenarnos, no, mientras nos queden días, horas, minutos para decidir dar media vuelta y nadar, nadar, nadar y seguir nadando hacia el interior de un remolino, que no es más que nuestra propia vida. Quién cuidará de ella si nosotros la abandonamos, quién cuidará de nosotros si ni siquiera nosotros mismos tenemos confianza en que saldremos adelante.
Ahora quítate la coraza, descárgate, libérate del peso que carga tu corazón.
No te eches encima más problemas, no te los mereces, reinicia la búsqueda hacia tu interior, no tengas prisa, recuerda que tu vida es solamente tuya y ningún dolor dura cien años.
Quiérete, porque yo, sin conocerte, ya te quiero. Por algo estás leyendo esto justo ahora… ;D
No importa cuánto tardes, lo que importa es que lo consigas si eso es lo que te hará feliz.
Impotencia.
Se me cae el alma al suelo,
donde tú pones tus pies
y luego escupes tu veneno.
el suicidio incontrolado de una lágirma tras otra
que van a morir tambien a tus pies
no es más que una forma de tortura
tortura lenta que tú no quieres ver.
Calmar los demonios del pasado,
para evitar persecuenciones futuras.
Ahuyentar imágenes que duelen, que rasgan, que martirizan.
Sentir el dolor de un beso, de una mirada, de una presencia.
Sentirte rota y sin valor, sentir que todo se acaba y
tu te paralizas, te atormentas, te rompes...
Ya estás rota, y ahora qué?
No puedo escupirte, no me queda saliva,
todos los fluidos de mi cuerpo se empeñan en verme llorar.
No puedo mirarte, tu mirada me lastima
me recuerda que esos ojos ya no son los míos
que mi luz no sigue en ellos, que la tiraste sin pensar..
Un vacío aquí en el centro, aquí en mi pecho, cerca del corazón,
amenaza con acabar conmigo
y un cuerpo que sólo grita ''llévame''.
Una mirada perdida
Mucho tiempo mal invertido,
un tesoro destrozado,
un corazón mordido.
Una brecha abierta, sin tiritas.
Unos pies descalzos, sucios y malheridos.
Un sueño que duele,
un recuerdo que mata,
una incertidumbre que hiere,
una felicidad suicidada.
donde tú pones tus pies
y luego escupes tu veneno.
el suicidio incontrolado de una lágirma tras otra
que van a morir tambien a tus pies
no es más que una forma de tortura
tortura lenta que tú no quieres ver.
Calmar los demonios del pasado,
para evitar persecuenciones futuras.
Ahuyentar imágenes que duelen, que rasgan, que martirizan.
Sentir el dolor de un beso, de una mirada, de una presencia.
Sentirte rota y sin valor, sentir que todo se acaba y
tu te paralizas, te atormentas, te rompes...
Ya estás rota, y ahora qué?
No puedo escupirte, no me queda saliva,
todos los fluidos de mi cuerpo se empeñan en verme llorar.
No puedo mirarte, tu mirada me lastima
me recuerda que esos ojos ya no son los míos
que mi luz no sigue en ellos, que la tiraste sin pensar..
Un vacío aquí en el centro, aquí en mi pecho, cerca del corazón,
amenaza con acabar conmigo
y un cuerpo que sólo grita ''llévame''.
Una mirada perdida
Mucho tiempo mal invertido,
un tesoro destrozado,
un corazón mordido.
Una brecha abierta, sin tiritas.
Unos pies descalzos, sucios y malheridos.
Un sueño que duele,
un recuerdo que mata,
una incertidumbre que hiere,
una felicidad suicidada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
